Nicanor presentó condolencias a familia vinculada al tráfico de drogas

La participación del Presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, y de la candidata presidencial colorada Blanca Ovelar  en el velatorio de Walter Villaalta, integrante de una familia vinculada al narcotráfico, alimenta sospechas del nexo entre grupos mafiosos y dirigentes políticos y la posible financiación de campañas políticas con dinero proveniente del comercio ilegal de drogas.

El miércoles 6 de febrero en la fronteriza ciudad brasileña de Ponta Porá fue acribillado Walter Villaalta, hijo del abogado Faustino Villaalta, ligado a narcotraficantes de la zona y también asesinado en octubre de 2006. A su vez, Cristian Villaalta está preso tras caer con 195 kilos de cocaína en junio de 2007 en una estancia de Bella Vista Norte, perteneciente al político colorado Víctor D’Eclessis.

Duarte Frutos viajó expresamente a Pedro Juan Caballero para asistir al velatorio y presentar sus condolencias a la madre de Walter, Concepción Cubas de Villaalta, candidata a diputada por el Partido Colorado.

El Presidente estuvo acompañado por el ministro de Defensa Nacional, Nelson Mora, y del viceministro del Interior, Rafael Fernández. Durante la presencia del mandatario se dispuso un fuerte dispositivo de seguridad dentro y fuera de la propiedad de los Villaalta.

Igualmente estuvieron en el velatorio el candidato a la Vicepresidencia por la ANR, Carlos María Santacruz y el jefe de campaña Rogelio Benítez.

Al día siguiente del crimen de aparecieron acribillados un ex policía dado de baja por mala conducta y un mecánico con antecedentes penales, que de acuerdo a la investigación habrían sido los sicarios que ultimaron a Walter. Fue en el barrio Santa Teresa de Pedro Juan Caballero.

Walter Villalta fue investigado tiempo atrás por el asesinato de un ciudadano libanés pero luego fue desvinculado del caso.

Por otro lado hay que recordar que el abogado Faustino Villalta fue presidente de la seccional colorada de Pedro Juan Caballero, en varias ocasiones en su condición de abogado asumió la defensa de narcotraficantes de la zona y murió asesinado en el portón de su residencia en octubre de 2006.

Cristian Villaalta, hermano de la reciente víctima, fue detenido en junio de 2006 junto a Víctor D’Eclessis, Christian Dacunha, Eduardo Araújo y otros por posesión y tráfico de drogas. Agentes antinarcóticos tienen fuertes sospechas de la relación entre Cristian Villalta y el conocido narcotraficante Luis Carlos Da Rocha, alias Cabeza Branca, prófugo de la Justicia.